Mudanzas

Mudanzas

Personalmente creo que no conozco ni a una sola persona a la que le gusten las mudanzas. Está claro que cambiar de vivienda puede hacer mucha ilusión, sobre todo si es para mejor, pero lo que es la mudanza en sí no es plato de buen gusto para nadie. Por un lado, el trabajo que se ha de hacer es descomunal, y por otro, la situación conlleva un estrés que no le deseo ni a mi peor enemigo. Sin embargo, cuando las cosas salen bien, suele merecer la pena.

Analicemos por un momento el motivo por el que solemos hacer una mudanza: lógicamente para cambiarnos de casa ¿no? ¿Y por qué nos solemos cambiar de casa en la mayoría de los casos? Para vivir mejor.

No quiero dármelas de lista porque sé de sobra que, desgraciadamente, hay muchísimas personas que han de dejar su vivienda habitual para pasar a vivir en otras alquiladas, o en otra más económica e incluso en otra prestada debido a que la situación monetaria de la familia se ha visto afectada de alguna manera y está claro que a esas personas la mudanza no les hace ninguna ilusión. Por eso, creo que debo dejar claro que a pesar de que ahora mismo voy a hablar de la otra vertiente, la que es más alegre, no me he olvidado de aquellas personas que se mudan por obligación.

Dicho esto, vamos a pensar en una mudanza que se hace para cambiar a mejor y que, aun así, puede parecer un auténtico coñazo: que si guarda todo en cajas, pero antes no te olvides de proteger todo aquello susceptible de romperse, que si marca cada caja con alguna forma o dibujo para saber de qué habitación son las cosas que hay en su interior, que si prepara los muebles, busca una empresa que te los lleve a la nueva casa, reorganiza todo…. Un auténtico coñazo.

Imagino que ahora todos estaréis esperando una serie de consejos que yo voy a daros para que la mudanza sea lo menos tediosa posible ¿verdad? Pues lo siento, no existen. La realidad es que todos esos consejos que podéis encontrar por Internet ni son mágicos ni hacen milagros. Tal vez a alguien muy desorganizado puedan ayudarle a ordenar las cosas, los tiempos e incluso a no perderse por el camino, pero la realidad es que para la mayoría de nosotros todos esos consejos con bastante obvios.

La empresa internacional de Mudanzas Alicante asegura que la clave está en buscar la solución perfecta para cada caso particular, ya que ninguna mudanza es igual a la anterior, y creo que estoy de acuerdo. Por ejemplo, se acaba de mudar una amiga de la infancia que trabaja como profesora de música en el conservatorio. Su casa estaba llena de instrumentos, entre los que se incluye un piano enorme y un violonchelo, así que transportar algo así además de complicado es delicado, muy delicado.

Puede que otra persona que guarde en su casa cuadros de gran valor o esculturas esté en una situación similar a la de mi amiga, pero todos tenemos algo con lo que hay que lidiar porque, en mi caso, mi objeto preciado seria mi ordenador, con el que trabajo y con el que vivo, pero además prácticamente toda la oficina es mi lugar de trabajo y el valor que tiene cada papel y cada cable de ese espacio tiene más valor que el piano de cola de mi amiga.

Lo que quiero decir es que todos podemos tener en casa algo complicado de transportar o demasiado delicado como para amontonarlo en la parte trasera de un camión de mudanzas al uso, y sin embargo es de vital importancia que todos tengamos la forma de lograr nuestro objetivo, por eso una buena empresa debe dar soluciones personalizadas a cada cliente.

Mudanza Express

Hay un tipo de mudanza que tal vez sí merezca la pena hacerla uno mismo, y es la mudanza express, esa que se presenta de la noche a la mañana y en la que no te da tiempo a contratar a nadie.

Antes de nada debemos comprender que, a no ser que sea un estudiante que solo vaya a mover de un dormitorio a otro su ropa y cuatro cosas personales, lo normal es que uno mismo, con su propio vehículo no pueda hacer nada, pero lo que sí podemos hacer es contratar un camión por horas y llevarlo nosotros mismos. Lógicamente sale mucho más económico que contratar una empresa de mudanzas que te haga todo el trabajo, pero también debes tener claro que vas a necesitar ayuda para bajar los muebles por la escalera y para no morir en el intento, básicamente.

Si este es tu caso, nuestra mejor recomendación es la siguiente: llévate solo lo que sea estrictamente necesario y olvida el resto en la vivienda para que el siguiente inquilino o propietario haga con eso lo que quiera. A veces, si quien ha comprado el piso solicita que esté completamente vacío antes de su llegada, lo mejor que podemos hacer es llamar a una ONG que pueda aprovechar todo lo que nosotros no queramos ya que, gracias a ellos, vaciaremos la vivienda en un santiamén y además, estaremos contribuyendo a una buena causa.