Cuando uno acude al supermercado o navega en Internet buscando cualquier cosa para el hogar, sea lo que sea, lo primero que suele llamarnos la atención es el envase. No hablamos del producto de dentro, sino de ese paquete o caja bonita, el bote con colores vivos o la bolsa que incluso parece que nos diga: “Cómprame”.
¿Qué es el diseño del empaquetado de productos para el hogar?
Se puede decir que la forma en la que están diseñados los paquetes de productos para el hogar es como los trajes de fiesta: si encajan, te enamoras de ellos; si no, pasan bastante desapercibidos. Estamos ante algo que se nota bastante cada vez que uno quiere llenar el carro. Se toma el suavizante que tiene letras de mayor tamaño y donde hay fotos más atractivas, no el genérico que es gris y que llama menos la atención. No estamos ante algo casual, como nos comentan los profesionales de Empacke, puesto que es un trabajo de los diseñadores, que son conscientes de que cuando uno está en el pasillo del supermercado, la persona toma la decisión de compra en pocos segundos.
¿Qué es lo primero que ves?
Piensa en que estás en el lineal del supermercado donde hay decenas de botellas que son iguales. Al final, lo que determina que elijas una y no otra en muchos casos es el color y la forma. Los productos que son de limpieza suelen estar en colores azules o verdes, como el mar o el campo. Si vamos al papel higiénico, puede ser blanco suave o de colores pastel que nos prometen una gran suavidad. Estamos ante psicología básica y el amarillo lo que da es energía para los productos desengrasantes de cocina y el blanco da pureza para los blanqueadores. Los diseñadores optan por elegir paletas que evocan las emociones del hogar, la calidez de la familia y esa limpieza que te abraza.
La forma también cuenta
Las botellas que son ergonómicas disponen de un mango para no resbalar las manos jabonosas o de asas que son más fáciles de llevar para el usuario. Solo tienes que pensar en los botes de lejía, que suelen ser altos y estrechos para que quepan debajo del fregadero y que tienen un pico dosificador que lo que hace es evitar que salgan chorros. Las cajas de cereales son otro caso especial, puesto que tienen ventajas transparentes en muchos casos para así poder ver el producto, con solapas sencillas para que las usen los niños. Todo está pensado para que se quede en tu vida diaria.
La tipografía y los logos, un mensaje que se lee en un vistazo
Algo que es vital en cualquier empaquetado que se precie son las letras. Las hay de distintos tipos según los productos y el público al que vayan dirigidos. Los textos cortos suelen ser más atractivos para la venta porque se quedan mejor en la mente del potencial comprador.
Materiales que duran y cuidan el bolsillo
El empaquetado del hogar no es un simple lujo; estamos ante algo práctico. Aquí se usan plásticos PET reciclables para las botellas reutilizables, así como cartón ondulado para los paquetes de gran tamaño de servilletas, por poner dos ejemplos.
Ahora manda la sostenibilidad
Todos sabemos ahora que mandan los papeles reciclados. Los consumidores como tú y yo lo que hacemos es mirar el simbolito de “recicla”, donde las botellas aplastables reducen el volumen del cubo. Los diseñadores buscan el equilibrio con los costes.
El storytelling: tu casa en la caja
Un diseño adecuado cuenta una historia, ayudando a elegir un producto sobre otro mediante marketing sutil. Lo vemos en botes de ambientador que imitan velas clásicas con aroma a lavanda de campo y que evocan olor fresco.
Tamaños y formatos
No todo el mundo tiene una gran despensa. Existen minibotellas para viaje o packs familiares de 5 litros; lo mismo podemos decir de las monodosis de cápsulas de lavadora y de otras que hay más grandes. Lo que hacen los diseñadores es segmentar, puesto que los solteros no tienen las mismas necesidades que puede tener una familia. Hay packs de ahorro, como por ejemplo los 3×2 rollos de papel. Pero el diseño no siempre lo que busca es gritar “barato”, busca ser elegante y deseable. Las innovaciones se pueden encontrar en el mercado y pueden ir desde unos dispensadores touch-free de jabón a unos sprays de 360 grados que lleguen a todos los rincones.
Tacto y sonido: unas sensaciones que enganchan
Se debe agarrar el bote; aquí cualquier consumidor puede encontrar diversas sensaciones dependiendo del producto. Algunos son más premium y otros no lo son tanto. Los tapones: lo ideal es que haya un clic que sea satisfactorio; nos asegura que está bien cerrado. El papel crujiente en las servilletas es muestra de calidad; los diseñadores lo saben.
Psicología del lineal: destacar sin necesidad gritar
El supermercado no deja de ser una guerra visual. El empaquetado tiene que ocupar un espacio óptimo en el lineal y debe ser fácil de elegir. Los colores deben contrastar con respecto a los de los productos vecinos. Existen ediciones limitadas en muchos casos donde cambian los colores, como en Navidad, y que impulsan las ventas.
El mundo online y envíos
El mundo del comercio electrónico lo que hace es cambiar las reglas. Ahora se hacen cajas que son resistentes a los golpes. De igual forma, se utiliza el plástico burbuja para los productos frágiles.
Los errores que matan ventas
Cuando hay texto en exceso, se produce confusión. Los colores cuando son chillones también es cierto que cansan. Unos envases mal diseñados pueden ser incómodos; si hay demasiado texto, confunde. No se debe ignorar la cultura propia en cada país. Puesto que el tema “eco” no es igual de valorado en todos los países.
¿Cuáles son las tendencias que vienen?
Se habla del minimalismo de los países escandinavos, en el que suele ser protagonista el blanco y las líneas de gran limpieza. Otro tema que está en auge es la realidad aumentada; se escanea la caja, así como puede contener también el vídeo de uso del producto.







