Cómo vivir en 25 metros cuadrados

Es curioso cómo puede llegar a cambiar la visión de mundo en  tan poco tiempo. No hace demasiados años, pensar en vivir en lofts de menos de 30 metros cuadrados parecía una locura, y más aún si no vivías solo o sola, y hoy en día hay todo un movimiento de “minicasas” que aboga por la hipoteca pequeña, la comodidad en casa y las actividades o viajes por el resto del planeta. En Estados Unidos, por supuesto, está muchísimo más arraigado, pero aquí en España ya empieza a verse a muchos jóvenes interesados en este tipo de vida.

“Se trata de pagar poco por donde vives pero teniendo todas las comodidades que necesitas. Se trata de vivir bien con poco dinero para poder vivir mejor y disfrutar más de la vida” Así nos define el movimiento Sara Bastante, nueva residente de un loft de 25 metros cuadrado en Barcelona. “Compré el ático hace dos años y me costó 80.000 euros. Puede parecer mucho, ya me lo han dicho, por los pocos metros cuadrados que tiene el loft pero es que en esta zona de Barcelona un piso normalito, sin demasiado lujo, puede salirte por un mínimo de 200.000 euros” y dice la verdad, hablamos de uno de los barrios con el metro cuadrado más caro de España. En otras palabras, esos 200.000 euros los podríamos pagar por un piso de unos 70 metros cuadrados sin reformar perfectamente.

“Ahora vivo en un loft donde yo quería vivir y pago una hipoteca que me puedo permitir al tiempo que sigo ahorrando para viajar, salir a cenar y hacer actividades con mis amigos”, termina Sara.

Su cocina, diminuta para la mayoría y suficiente para quienes siguen este movimiento, cuenta con dos fogones a gas, un mini horno y un robot de cocina con el que, según ella, hace de todo. “Me recomendarón la web Universal Blue, donde venden electrodomésticos económicos para pisos de estudiantes y mini hornos para cocinas pequeñas y ahí encontré de todo”, nos comenta “y ahora tengo una cocina completamente equipada en muy poco espacio”.

La filosofía

En realidad, aunque Sara viva en plena metrópoli, el movimiento de las “Minicasas” nació en base a una filosofía basada en la sencillez y en el respeto al medio ambiente, con la finalidad de minimizar los recursos y contaminar lo menos posible, ya que las viviendas están construidas con materiales ecológicos y ocupan muy poco espacio. Por eso, en Estados Unidos, la mayoría de las “Minicasas” las encontramos a las afueras de las ciudades, en terrenos adquiridos para asentar las viviendas e incluso en comunidades de “Minicasas”.

El tamaño de las “minicasas” oscila entre los 16 y los 60 metros cuadrados e intentan aprovechar al máximo el espacio vertical. Como resultado, es posible encontrar desde aquellas que lucen un aspecto colonial y algunas que asemejan tradicionales casitas de campiña inglesa, hasta cabañas y otras de estética más vanguardista. Además de ello, muchas se construyen sobre ruedas, por lo que pueden trasladarse a cualquier sitio al ser remolcadas con un vehículo y vivir esa suerte de viajar con la casa a cuestas.

El principal problema es que en España hay un vacío legal sobre este tipo de construcciones y no hay una normativa específica al respecto. Por ello, según donde vayamos a ubicar la vivienda, tendremos que informarnos sobre la legislación específica del municipio y comunidad autónoma con el fin de asegurarnos de no tener problemas y solicitar las oportunas licencias.

En Asturias las minicasas se han empezado a hacer un hueco a pesar de que la normativa no las contempla. En esta provincia la vivienda debe tener, como mínimo, 50 metros cuadrados construidos, por lo que no deberían tener mucha cabida las minicasas, en teoría. Sin embargo, en el caso de las casas con ruedas (consideradas en parte caravanas o autocaravanas) la cosa cambia y por ahí es por donde los seguidores de este tipo e vivienda han encontrado un hilo del que tirar.

Una empresa que se abre hueco en nuestro país es Casas Cube, quienes construyen viviendas de 36 metros cuadrados a partir de 22.900 euros.