Aumenta el consumo del vino y la preocupación por su conservación en el hogar

Las últimas actualizaciones noticiarias apuntan a que el consumo de vino en España ha subido recuperando las cifras que había perdido anteriormente en las últimas décadas. Tomar vino se ha puesto de moda y prueba de ello lo vemos en la televisión, en programas y series donde es habitual ver cómo se disfruta de una copa de vino entre los protagonista.

El aumento del consumo de vino ha subido considerablemente en la última década gracias a diferentes estrategias que han seguido los productores, intermediarios y comercios para conseguirlo. Antiguamente el vino se presentaba como un caldo destinado a personas de mediana y tercera edad, dicho de otro modo, para personas asentadas, ofreciendo una imagen avejentada alejada de la generación joven que es la que más sale de casa, la que más se gasta en ocio y la que disfruta de tomarse una copa con los amigos. El chato de vino en las comidas o en el bar, ha dejado paso a la copa de vino durante las conversaciones de amigos, las tardes de risas y confidencias y citas románticas. Se puede decir que tomarse una copa de vino hoy en día es una señal de distinción, cierto sector de la población lo asocia a momentos de calidad, ocio tranquilo y de calidad, sin prisas, sin alborotos, un socio ideal para disfrutar de la compañía que tenemos al lado.

Acompañando esta nueva moda elitista por el gusto del vino podemos observar cómo cada vez más a nivel particular la gente se anima a acondicionar un espacio en su hogar para el almacenamiento y la correcta conservación de los vinos. Esto es reflejo de la nueva valoración que se tiene del vino hasta el punto de no escatimar, como en cualquier otra cosa del hogar, para tener un lugar acondicionado para guardar ese tesoro que para los amantes de estos caldos es el vino. Buena cuenta de ello nos la ofrecen desde Vicave, especialistas en el diseño a medida, enfocados tanto a nivel profesional como particular, para ofrecer soluciones personalizadas de bodegas climatizadas para restaurantes, botelleros, armarios a medida…todo tipo de posibilidades para la conservación y servicio del vino.

Para disfrutar de un buen vino hay que atender a su correcta conservación

Atendiendo al almacenamiento del vino debemos observar una serie de recomendaciones para asegurar la correcta conservación del caldo para preservar sus cualidades referentes a aroma y sabor. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la temperatura ambiente, el calor es el principal enemigo del vino, es por ello que debemos evitar las altas temperaturas, al contrario, debemos buscar un lugar que mantenga unas constantes que no superen los 16º aproximadamente, es por ello que tradicionalmente se han utilizado para esta labor, sótanos y bodegas en las que no se corre el riesgo de fluctuaciones de temperatura.

Otro aspecto a tener en cuenta es que no le dé la luz a nuestras botellas de vino, los rayos UVA provocan reacciones en el caldo que hacen que pierdan sus propiedades, es por ello que la mayoría de los vinos se conservan en botellas verdes y oscuras como filtro de protección. Para la conservación de la luz obviamente lugares oscuros sin entrada de luz son los más adecuados.

Por estas razones no se recomienda en absoluto el almacenamiento de botellas de vino en la cocina, porque aunque podamos guardarlas en un armario, en ella la temperatura fluctúa por las labores lógicas de la estancia. Si queremos almacenar vino debe ser en un lugar adecuado para ello, tampoco nos sirve la nevera o el congelador pues disminuyen la temperatura del vino de manera radical en contra de lo que se recomienda. No solamente el calor y la luz provocan reacciones químicas que estropean la calidad del vino, el frío también hace lo propio, el congelador está completamente prohibido para enfriar vinos rápidamente, lo ideal es mantenerlo a una baja temperatura en su conservación y servirlo tal cual. Luego si queremos tomar un vino frío, como pueden ser los vinos blancos, una vez sacados de la bodega o armario refrigerado lo podremos consumir puesto que los vinos blancos y sobre todo los espumosos, no pierden sus propiedades de olor y sabor por servirlos a esa temperatura, mientras que cuando hablamos de vino tinto, sí se recomienda dejarlos reposar un poco a temperatura ambiente un poco tras sacarlos de su lugar de conservación, sea como fuere, como todo sabio reconoce, todo es cuestión de gustos, una cosa es la correcta conservación y otra muy distinta cómo le guste a cada uno tomar el vino.