Aprovecha el buen tiempo para reformar tu casa

Para muchas personas el verano es el momento perfecto para reformar la casa, ya que aprovechan que se van de vacaciones para evitarse el ruido, desorden y problemas de tener una casa en reformas. Y esto es una muy buena opción siempre que ates bien los contratos y tengas firmados los pactos con los contratistas.

Y es que realizar una reforma integral no es nada sencillo, pues hay que tener en cuenta muchos factores que se desconocen porque nadie nos enseña a reformar de manera integral una casa. Y aunque esto puede ser en muchas ocasiones algo que se antoje como algo para mejorar la propiedad, en otras muchas ocasiones es obligatorio.

Es el caso de las propiedades con muchos años a sus espaldas que tienen defectos en la estructura, y para poder resolver estos problemas deben tirarse los muros para poder llegar a los pilares del edificio. O también están los casos en los que ocurre un accidente y la casa se inunda o se quema, en estos casos no hay otra opción que reformar la vivienda.

Con todo, a la hora de organizar este tipo de reformas la gente siempre tiende a contratar diferentes profesionales, y esto es un problema, principalmente porque no están coordinados y surgen problemas típicos en los que un profesional va a hacer algo y no puede porque otro está ocupando el puesto.

Para evitar este tipo de problemas lo más recomendable es contratar a una sola empresa que lo realice todo. Esto además es algo beneficioso porque podremos una responsabilidad de manera más fácil si en el futuro hay algún problema. Una empresa en la que puedes confiar es Arca, una empresa de reformas integrales en Burgos, Valladolid y Palencia, y que cuenta más de treinta años de experiencia en el sector, empezando por el diseño, continuando por la construcción reforma, inmobiliaria y acabando por su estudio de arquitectura.

Asegúrate siempre de que todo está firmado

Busca profesionales con referencias. Aún cuando sea una pequeña reforma, busca profesionales acreditados e, idealmente, con referencias. Es importante que además cuenten con un seguro de responsabilidad civil profesional que les cubra en caso de accidente. Tú, por tu parte, comprueba que tienes un seguro del hogar que cubra los posibles daños que se pudiesen producir en la vivienda y en la comunidad de vecinos. Pide siempre que te facturen con IVA. Así podrás deducirte por las obras, solicitar ayudas públicas y, lo más importante, reclamar si la reforma se terminó mal.

Solicita tres presupuestos. Una vez tengas clara la reforma, pide, al menos, tres presupuestos diferentes. Solicita que estén detallados por partidas (albañilería, electricidad, fontanería…) y que especifiquen la calidad de los materiales a utilizar. Así podrás compararlos punto por punto y negociar la rebaja de algún apartado concreto. Respecto a los materiales de la reforma, salvo que tengas la posibilidad de obtenerlos a buen precio, déjalo en manos del profesional, ya que puede obtener importantes descuentos de los proveedores.

Fija, por escrito, una fecha de finalización. Una vez seleccionado un presupuesto, inclúyelo como anexo en el contrato de obras. Es vital que este contrato fije una fecha de finalización de la reforma, superada la cual el profesional deberá pagar una penalización (por ejemplo, 60 euros por día de retraso). Es habitual pagar una entrada que cubra la compra de los materiales, pero no debería superar el 30% del presupuesto total. Asocia el resto de los pagos a la realización de determinadas obras: albañilería, fontanería… Y deja siempre una cantidad pendiente para el final de la reforma.

Avisa a tus vecinos. Si la reforma es importante tendrás que pedir permiso a la Comunidad. Y necesitarás su apoyo unánime cuando las obras afecten a la estructura del inmueble (muros de carga), a la fachada o a los elementos comunes; así como cuando se produce una segregación de la vivienda buscando efectos jurídicos. Si la reforma es de pequeña entidad (pintar, cambiar las ventanas…) no es preciso pedir permiso a la comunidad. Pero conviene avisar a los vecinos que comparten pared sobre el horario y los plazos de las obras. Tampoco está de más dejarles un número de teléfono por si se produce algún incidente.