¿Qué reformas hay que hacer en casa cuando viene un bebé?

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Habitación para bebé.

Las reformas en las casas se hacen por gusto o por necesidad. Adaptar la casa cuando viene un bebe de camino es una necesidad de primer orden. Comentamos algunas reformas que tendrás que emprender en tu hogar antes de que llegue el recién nacido.

Parece una cuestión trivial, pero no lo es. Hay casas que no están preparadas para albergar a un bebé. Por tanto, si es tu caso, tendrás que adaptarla.

Para hacerlo hay dos maneras, o apoyarte en profesionales, o intentar hacerlo por tu cuenta. Raúl y Miryam, que viven en Móstoles, contrataron a El Baúl, una empresa de reformas de su ciudad, que trabaja en todas las áreas relacionadas con la vivienda para que transformara su casa de cara a la llegada del niño. No se trataba solo de acondicionar una habitación. Nos cuenta Raúl que, según él, aquella casa no estaba preparada para tener niños pequeños. El baño, era prácticamente enano y la barandilla de la terraza le parecía peligrosa.

Yo, por otro lado, improvisé sobre la marcha. Me vinieron los dos niños seguidos, con un año de diferencia. Recuerdo que iba cambiando las cosas a medida que lo necesitaba. Me tuve que cambiar de piso cuando el mayor tenía dos años. Aquel piso era viejo y pequeño. Por suerte, vivíamos de alquiler. A raíz de aquello, nos compramos un piso más grande. Con dos habitaciones individuales más la habitación de matrimonio. Una habitación para cada niño, pensando en cuando se hicieran mayores, y una bañera en condiciones en la que se pudieran bañar.

Cuando llega un bebé, tu vida cambia radicalmente, pero también tu casa. La principal prioridad pasa a ser que el niño esté seguro y bien atendido. Ya no es tan importante que tengas tu espacio para jugar con la videoconsola. Cuanto antes asumas la situación y emprendas la reforma, mejor.

Estas son algunas cosas que deberás tener en cuenta.

La habitación infantil es lo primero.

Cuando mi hijo mayor nació, dormía en una cuna al lado de la madre. Cuando nació el segundo, colocamos otra cuna en la habitación de matrimonio. Además, teníamos un mueble cambiador a los pies de la cama. Más que una habitación, aquello parecía un campamento. Había tantas cosas en aquella alcoba que tenías que entrar de perfil. Acondicionar la habitación infantil es una cuestión primordial, aunque el niño duerma los primeros meses contigo.

La revista para padres Bebés y Más indica que una de las cosas que hay que tener en cuenta en la habitación infantil es que tenga mucha iluminación natural, que sea silenciosa y que tenga una buena ventilación.

La habitación no debe ser ni demasiado grande, ni demasiado pequeña. Piensa que la habitación es su espacio personal. Allí le gustará guardar sus juguetes, tener una mesa para dibujar y es conveniente que su ropa esté allí guardada. Por otro lado, si la habitación es demasiado grande, tiende a asustarlo.

Una de las cuestiones que tenemos que plantearnos cuando empecemos a diseñar la habitación infantil es el color de las paredes. Este va a determinar la apariencia de la alcoba. Cuando los niños son bebés, lo recomendable es usar tonos neutros, como beige, hueso, verde claro. Ya que le aporta serenidad y le ayudará a descansar. A partir de los dos años, podemos agregar tonos de color para estimular su creatividad.

Los suelos son un aspecto importante. Debe ser cálido y fácil de limpiar. El mejor material es el parquet. El niño empezará a gatear y cuando se acerque al año dará sus primeros pasos. Debemos olvidarnos de usar moquetas y alfombras con pelo. Tienden a acumular ácaros.

Un aspecto importante es el material de los muebles. Más incluso que el diseño. Debemos inclinarnos por comprar muebles de madera maciza con acabados naturales y evitar fabricados con conglomerado y los pintados con barnices. En los primeros meses de vida todo se lo llevan a la boca. Por tanto, debemos evitar dejar a su alcance superficies que puedan resultar tóxicas o que se puedan romper en pequeños trozos con los que se puedan atragantar.

La zona de día.

Este es un concepto fundamental. Para los niños pequeños no existe diferencia entre comedor, cocina, baño y dormitorios. Está la zona de día, que es casi toda la casa, y la zona de noche, su alcoba, que es donde va a dormir. Durante los primeros meses de vida, el niño está descubriendo el mundo, y lo primero que va a querer descubrir es su casa. Por tanto, toda la casa debe ser un espacio amplio, por el que se pueda mover seguro.

Si nosotros hacemos vida habitualmente en el salón, el niño va a querer estar con nosotros. Nosotros vamos a estar más tranquilos, porque lo tenemos a la vista. Podremos atenderlo cuando no nos necesite, por ejemplo, cuando haya que cambiarle los pañales y jugar con él cuando nos apetezca.

Por tanto, el comedor ha de ser un espacio amplio, con sitio para colocar los accesorios del niño (parquecito, trona, alfombra de juegos, etc.),  y por el que se pueda mover con tranquilidad, sin chocarse con los muebles. Si nuestro salón es pequeño y tenemos la posibilidad de agrandarlo, es recomendable que lo hagamos.

El niño tiene su habitación, pero su lugar preferido de juegos va a ser el comedor. Si el papá y la mamá están en el salón viendo la tele, él va a querer jugar al lado. Le hace sentirse más seguro. Para un niño pequeño, jugar significa desperdigar todos sus juguetes por el suelo. Aunque haya algunos de ellos que no les haga ni caso. A partir de ese momento, el almacenamiento pasa a ser una de las principales prioridades de la casa.

Como hemos dicho que el niño va a estar moviéndose por toda la casa, si podemos cubrir la mayor parte del suelo con parquet, mejor.

Otro aspecto a tener en cuenta son los enchufes. Existen tapones de plástico que se utilizan para tapar las tomas de electricidad. Yo soy un poco escéptico con este elemento. He conocido bebés con habilidad para quitarlos. Por otro lado, las casas suelen estar repletas de ladrones y de regletas de enchufes. Si podemos subir los enchufes hasta una altura a la que no puedan llegar los niños o hacer que no sean visibles, mejor.

Otros consejos para adaptar la casa.

Aparte de los dos aspectos que hemos visto: habitación infantil y comedor, la revista de decoración: Houzz nos presenta una serie de consejos útiles para adaptar la vivienda al bebé.

Una reflexión interesante que expresa esta revista es que con la llegada del bebé, cocina y zonas de comer se convierten en el corazón de la casa. Adquieren una mayor importancia. Por tanto, buscar compactarlas nos va a ser útil para prestarle una mejor atención al bebé. Para eso tenemos dos opciones, o tener una cocina abierta al comedor, con un espacio exclusivo para comer, o disponer de una cocina lo suficientemente grande como para que se pueda comer allí. Ni para nosotros ni para el bebé es útil que vayamos recorriendo toda la casa con el plato de papilla en la mano. Si tenemos que servir y recoger por toda la casa, todo lo que utilizamos para que el niño coma, hacemos el doble de trabajo.

Un aspecto importante va a ser la iluminación. Debemos aprovechar al máximo la luz natural. Ayuda al crecimiento de los niños. Esto en ocasiones lleva a un replanteamiento del piso. En cuanto a la iluminación nocturna, es mejor utilizar luces led, son más frías al tacto y menos dañinas para los ojos del niño.

Adaptar una casa para un bebé nos lleva a hacer un replanteamiento de la vivienda que suele ir acompañado de algunas reformas.

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