Lo que debes y no debes hacer al decorar la habitación de tus hijos

Lo que debes y no debes hacer al decorar la habitación de tus hijos

Muchas veces, intentando decorar la habitación de nuestros hijos, terminamos dejándola como un parque temático, en vez de en ese espacio ideal donde se desarrollará al máximo y estimulará su imaginación. Y es que hay ciertos errores que solemos cometer sin darnos cuenta, mientras que pasamos por alto algunas reglas básicas de distribución y organización de los espacios.

Así que si quieres enterarte de lo que debes y no debes hacer, Loferhome, fabricantes de muebles para el hogar con años de experiencia en el sector de la decoración de interiores, nos ofrecen sus consejos expertos. Sigue leyendo.

Lo que no debes hacer…

  • Poner muebles que impidan jugar

El palacio del juego debe estar compuesto por muebles versátiles que no supongan obstáculos ni le dejen sin espacio para jugar. En este sentido, las piezas desplegables y tipo nido son ideales.

  • Dejar las paredes desprotegidas

A la hora de decorar habitaciones infantiles, no solo deberíamos pensar en la estética, sino también en la seguridad del espacio. Hay que pensar que entre un juego u otro, tus pequeños podrían golpear las paredes, o peor, utilizarlas como lienzo para practicar sus dotes artísticas. Para evitar que las dañen, te recomendamos colocar un arrimadero, un zócalo a media altura o papel pintado lavable o vinílico.

  • Acumular trastos

El juego es vital en el desarrollo de los niños. Sin embargo, esto no implica que hay que tener los juguetes tirados por todas partes. Evita la acumulación de trastos, y solo deja unos cuantos juguetes bien elegidos, a la vista y bien ordenados.

  • Permitir que reine el desorden

Evita que conviertan la habitación en un campo de batalla y enséñales a hacerse cargo de sus cosas dejando contenedores a su alcance y bien etiquetados. Los elementos con ruedas y las cajas son especialmente prácticos para este fin, ya que permiten disfrutar de su contenido en cualquier lugar y recogerse en un rincón cuando terminan de jugar.

  • Escoger elementos que pueden provocar golpes o resbalones

Las alfombras son muy bonitas a nivel estético, pero pueden resultar peligrosas si se arrugan o deslizan. Mejor, opta por colocar un suelo vinílico o una gran alfombra, estos le brindarán un ambiente cómo y seguro para jugar, sin dejar de proteger el suelo.

  • No ser previsor

Como dijimos anteriormente, la seguridad es lo primero. Pensando en eso, te recomendamos hacer de la habitación un espacio seguro en el que el niño pueda sentirse a salvo de riesgos y posibles accidentes domésticos, colocando sistemas de bloqueo en las ventanas y tapas de seguridad en los enchufes.

  • Abusar del color

Apuesta por un marco neutro que puedas transformar siempre que quieras con ayuda de los textiles y accesorios. Así, será mucho más fácil adaptar su habitación a medida que cambien sus intereses.

  • Colocar las cosas fuera de su alcance

Este es un error muy común a la hora de organizar los elementos del cuarto del niño. Si colocas las cosas que necesita usar fuera de su alcance, estará impidiendo que avance con seguridad en el desarrollo de su autonomía personal.

  • No tener en cuenta su criterio

Es fundamental escuchar a los peques a la hora de decorar su habitación. Recuerda que es su espacio y tienen derecho a decidir sobre lo que quiere poner en él. Además, este ejercicio les ayudará a involucrarse en el cuidado y mantenimiento de su espacio dentro de la casa.

  • Ignorar su crecimiento

Entre los 4 y los 13 años, los niños evolucionan de la infancia a la adolescencia. Su cuerpo y su mente van transformándose gradualmente hasta convertirse en adultos, por eso es muy importante diseñar la habitación de forma que pueda ir creciendo con el niño. Por ejemplo, los muebles transformables son una excelente opción para optimizar el espacio en su habitación. De este modo, la cuna podrá ser también su primera cama y el cambiador, una práctica cómoda de la que coger su ropa solito.

Además, es bueno dejarles el mayor espacio libre para que puedan jugar, dejar todos los objetos de uso diario a su alcance y crear un ambiente que potencie su autonomía.

Lo que debes hacer…

La clave para decorar de forma correcta la habitación de tus hijos es entender que debe ser un espacio lleno de dinamismo y versatilidad para adaptarse a todas las actividades que va a desarrollar en el mismo y todos los cambios que experimentará. Para lograrlo:

  • Guíate por criterios funcionales

Como dijimos, tendrás que tomar en cuenta las diferentes etapas del crecimiento del bebé y que en algún momento necesitarán la estancia para algo más que jugar, por ejemplo, estudiar y hacer las tareas. Por eso debes invertir en muebles que duren toda la infancia y juventud, guiándote siempre por criterios funcionales.

Por ejemplo, en el mercado de hoy en día puedes encontrar una gran oferta de sistemas modulares que te permitirán cambiar la configuración de los diferentes elementos, permitiéndote, en algunos casos, sustituir un tobogán por una mesa de estudio. 

Piensa en las actividades principales que se desarrollarán en este espacio: dormir, estudiar y relajarse en soledad o compañía, y en cómo evolucionarán a lo largo de los años.

  • Invierte en materiales de calidad

El dormitorio infantil es una de las estancias de la casa que más desgaste sufre, por lo que los muebles, los revestimientos y demás elementos tienen que estar pensados para que puedan amortiguar la energía de tus hijos.

Así, lo más recomendable es elegir mobiliario de madera maciza, aglomerado recubierto de chapa de madera o sintética (melamina), o DM lacado. Todos ellos presentan ventajas en cuanto a su duración, resistencia, facilidad de limpieza, etc, que te serán de mucho provecho. Y, además de los materiales, considera también la calidad de las uniones, herrajes y cierres.

Aquí también es importante el mantenimiento de los elementos. Busca que sean duraderos y su mantenimiento sea fácil. En este sentido, la madera es un clásico, pero materiales contemporáneos, como los laminados, ofrecen superficies que no absorben ni la humedad ni las manchas y no retienen el polvo. Con respecto a las alfombras, busca que sean suaves, pero también resistentes, fáciles de limpiar y que no resbalen.

  • Opta por colores neutros y diseños sencillos

Pensando en que los niños podrían cansarse en algún momento de la decoración de su habitación, debes optar por colores neutros y líneas depuradas para las piezas fundamentales del mobiliario. Los tonos claros y relajantes contribuirán además a calmarlos en lugar de ponerlos nerviosos. Además que serán fáciles de cambiar, si deciden hacerlo. Incluso, te podrían permitir variar la decoración del dormitorio, solo añadiendo elementos como textiles, papeles pintados o diferentes complementos decorativos del estilo deseado.

  • Presta mucha atención a la cama que eliges

La cama es la protagonista de la estancia. Es el lugar en el que el niño descansa y repone fuerzas, pero también en el que lee, escucha música, navega en la tablet y piensa en sus cosas a solas. Por esto, merece la pena hacer una buena inversión en esta pieza del mobiliario, así como en el colchón. Por ejemplo, si tu hijo duerme solo, le encantará la idea de una cama nido que le permita invitar a sus amigos a dormir.

  • Diseña una buena zona de estudio

La iluminación natural es muy importante, al igual que la artificial, y hay que pensar que cada vez les irá tocando quedarse a estudiar más o terminar tareas por la noche. Así que para que la vista no se canse, debes crear diferentes niveles de iluminación para conseguir una transición más gradual entre luces y sombras.

Refuerza la iluminación general con otra más puntual en la mesa de estudio, como por ejemplo con un flexo que apunte directamente al plano de trabajo. Por último, no te olvides de disponer de enchufes suficientes para el ordenador y todos los dispositivos electrónicos necesarios.

  • Opta por un sistema de almacenaje flexible

A lo largo de la niñez tu hijo se divertirá con diferentes tipos de juguetes, participará en diferentes deportes y actividades, pasará de leer cuentos a novelas, etc., así todo este tipo de enseres,
de diferentes formas y tamaños, necesitarán un espacio de almacenamiento apropiado; uno que incluso te permita además intercambiar diferentes tipos de módulos de almacenamiento (cajones, estantes, armarios…).

  • Ayúdales a mantener el orden

A medida que los niños van creciendo, también  crece el tamaño de su armario. Por eso, debes procurar comprar un sistema de almacenamiento versátil que permita variar la posición de las barras, baldas y cajones. Incluso, debes pensar que los preadolescentes, sobre todo las niñas, agradecerán también la presencia de un espejo en el que puedan comprobar el efecto de sus diferentes looks.

  • Facilita las reuniones con sus amigos

Es muy importante que este espacio esté pensando también para su desarrollo social. Y es que a medida que crezcan comenzarán a invitar a amigos a casa y necesitarán de un dormitorio que les permita recibirlos y compartir con toda libertad. En este sentido, pufs, alfombras y cojines