Cómo afrontar la reforma de la casa

Reformar una vivienda es algo que da mucha pereza solamente con pensarlo, y que supone un montón de complicaciones para los que allí viven o desean llegar a vivir. Como se trata de algo por lo que, a ser posible, queremos pasar pocas veces durante nuestra vida, es mejor decantarse por una buena acometida que dure mucho tiempo.

Lo primero que debemos hacer es ponernos en contacto con un arquitecto técnico que nos lleve los detalles relacionados con la parte de la reforma que desconocemos y que se escapan incluso a nuestros gustos. Él podrá asesorarnos acerca de las posibilidades que tenemos de cambiar nuestra vivienda o darle un buen lavado de cara. Con él, podemos encargarnos de todos los detalles técnicos, como escoger mallas metálicas, hablar sobre la reforma del tejado, etcétera, y sobre todo, elegir a los mejores profesionales que puedan hacernos el trabajo.

Si preferimos hablar de nuestros gustos y dar solamente ideas a profesionales integrales que se encarguen de todo, es una buena opción acudir a una empresa de reformas en Madrid o en cualquier otra gran ciudad donde la encontraremos fácilmente. Los empleados de este tipo de empresas suelen encargarse de todo, desde el alquiler de andamiajes hasta la cordelería ye incluso de comprar los grifos de la cocina. Aunque, obviamente, todo estará baja nuestra supervisión y nuestra opinión y nuestros gustos serán siempre tenidos en cuenta para que puedan realizar un trabajo que nos deje del todo satisfechos y felices con los resultados.

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Ahorro

Cuando vayamos a acometer una reforma, debemos tener bien claro qué es lo que queremos en nuestra vivienda o nuestro nuevo hogar, ya que será el momento de aprovechar también para hacer algunos cambios como puede ser el de suministros. Por ejemplo, podemos contratar instaladores de gas natural que nos presente esta opción para así ahorrar un poco más de energía. Si lo tenemos bien pensado o nos dejamos asesorar y aconsejar por la persona o la compañía que va a llevar la reforma de nuestra casa, podemos incluso permitirnos el lujo de invertir un poco más de dinero en el lavado de cara de la vivienda y luego ahorrarlo gracias a las mejoras que hayamos hecho. Esto lo vemos también con el aislamiento de la vivienda. Un buen cerrado de puertas y ventanas, así como los materiales con los que se revisten las paredes o el tipo de suelo que escojamos nos ayudará a mantener el calor de la casa en invierno y esto nos conllevará también un gran ahorro energético en calefacción. Ocurrirá lo mismo en verano, cuando no deje pasar el calor de fuera hacia adentro y no sea necesario recurrir a costosos aparatos de aire acondicionado en el interior de la casa.

Incluir una caldera de gas en Madrid, donde el suministro es factible, nos ayudará, como decíamos, a tener unos menores gastos y supondrá un ahorro a la larga.

Pero las reformas no son solo eso, debemos tenerlo todo bien atado antes de comenzar la obra, por lo que es conveniente dedicarle un buen tiempo a planificar todo lo que queremos y necesitamos y que se ajuste a nuestro presupuesto para no llevarnos posteriores sorpresas o tengamos que tirar algo sobre la marcha para incluir algún detalle que se nos ha olvidado. Por eso es siempre bueno acudir a profesionales, desde cerrajeros en Pamplona hasta instaladores de parqué en Ourense. No podemos dejar nada a la improvisación.

Como decimos, la mejor opción es dejarlo todo en manos de profesionales de las reformas y buenos arquitectos acostumbrados a este tipo de tareas y que nos irán asesorando de las posibilidades que tenemos.

Por último, para proteger nuestros enseres, podemos acudir también a un fabricante de cajas de cartón para poder almacenar nuestras cosas y que no sufran las consecuencias del trajín que se llevará a cabo en nuestra casa. Además, podemos usar también el transporte de muebles para guardarlos en otro lugar mientras se lleva a cabo la obra o incluso como opción para mudarnos a nuestra nueva vivienda arreglada si antes habitábamos otro lugar.

Y solamente queda por añadir lo más importante, tener paciencia y una buena disposición para aguantar el proceso de reforma. Probablemente, los bocetos de los profesionales que trabajen con nosotros enseñándonos como quedarán los nuevos espacios nos animen a que la espera no se haga tan dura y la afrontemos con ilusión.

 

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