Una piscina para cada espacio

¿Quién dijo que para tener una piscina hace falta ser propietario de una casa con un buen terreno? A veces, en espacios muy reducidos, podemos instalar piscinas de ensueño. En Poliéster Euro Sur pueden informarnos sin compromiso alguno y así descubriremos que con tan sólo un pequeño espacio podemos hacer maravillas impresionantes. De hecho, algunas de las piscinas más coquetas tienen menos de dos metros cuadrados y son fantásticas. ¿No te lo crees? Hoy te contamos en qué debes fijarte exactamente para instalar una piscina en tu jardín, y nuestros consejos no tienen nada que ver con los metros cuadrados disponibles.

Las piscinas es uno de los elementos que más atención reciben y es por ello que es uno de los espacios más importantes, sobre todo con estas temperaturas. Es por ello, aunque el espacio del que dispongamos sea pequeño siempre será bueno para poder pegarse un buen chapuzón que nos ayude a llevar estar altas temperaturas.

Además, la piscina cumple una función decorativa y puede ofrecernos beneficios para poder realizar ejercicio dentro de ella, como nadar o aquagym. Una piscina siempre revaloriza el precio de nuestra casa.

Cuando hayamos decidido construir una piscina en el jardín lo primero que debemos pensar es en el diseño, debe estar siempre en armonía con el resto del espacio y de la casa. Siempre podemos apoyarnos en plantas y mobiliario para crear una zona acogedora.

Debemos fijarnos bien en la situación donde queremos construir la piscina, es muy importante que tenga una buena orientación, siempre que sea posible evitaremos espacios que estén en sombra. Esto por supuesto, la última decisión es del propietario pero pensamos que recomendable evitar sombras que puedan producir edificios cercanos o árboles.

Según Homify, estás son las 15 piscinas pequeñas más espectaculares del año, y si os fijáis en ellas comprobaréis que muchas no son especialmente grandes.

El espacio indicado

Todo dependerá de lo que quieras hacer en tu piscina. Por ejemplo, por extraño que pueda parecer es interesante disponer de una piscina larga, aunque estrecha, si lo que queremos es nadar. Es posible que tengamos un pequeño espacio estrecho donde instalar la piscina y pensemos que no es posible dadas sus dimensiones pero la realidad es que hay viviendas con piscinas muy estrechas y alargadas construidas específicamente para poder practicar la natación. Para ello no necesitaremos más de tres metros de ancho y todo lo largo que podamos, o queramos.

También es muy posible crear una un perfecto espacio acogedor cuando disponemos de un pequeño cuadrado. Tal vez podamos decorar un pequeño rincón chill out para el relax, o un rincón de lectura, y justo en ese ambiente instalar una pequeña piscina tipo jacuzzi. Como sigo, no se trata de las dimensiones en sí sino de encontrar el espacio indicado.

También existe la posibilidad de que nuestro terreno no sea el indicado para construir una piscina y, llegados a este punto, podréis pensar que la ilusión ha llegado a  su fin. Sin embargo, aún nos queda un as en la manga: la azotea. Tras un pequeño análisis por parte de especialistas profesionales podremos averiguar si el tejado de nuestra vivienda es apto o no para la instalación de una piscina superior y puede que nos sorprendamos pues muchas de las construcciones actuales sí lo son y ni siquiera somos conscientes.

La resistencia del emplazamiento.

Lo mejor acudir a un arquitecto o aparejador que nos  evalúe qué grado de carga está dispuesto a soportar el suelo donde vas a colocar la piscina. De otro modo te arreisgas enormemente a que tu vivienda sufra serios daños o dependiendo de su estado, colapse totalmente.

Hay que pensar que cada centímetro de agua, acumulas una carga de 10Kgs/cm2….

Hasta ahora has estado cargando alrededor de 700Kgs/cm2, lo que en términos constructivos no es mucho, pero siempre depende del DONDE y COMO (donde pones esa carga y como la distribuyes).

Créeme, lo más importante es averiguar si tu vivienda puede y qué puede con cierto margen de seguridad aguantar, y lo más importante DONDE aguantará más dentro de la superficie útil.

Una vez estés seguro de lo que se puede o no se puede poner, entonces debemos pasar a la búsqueda con total tranquilidad del producto que más nos interese.

A veces, aunque de facto no se pueda cargar nada por motivos estructurales, con una pequeña ayuda de ingeniería se puede hacer un refuerzo en una zona para poner lo que nos interese. Es muy común realizar una estructura apoyada en los muros de carga, que se independice del forjado existente. Posibilidades hay muchas, pero cada una es especial para cada caso.

Una vez estés seguro (de verdad) de lo que se puede cargar en tu azotea, puedes pensar en que piscina poner:

Si quieres algo duradero y fijo, te recomendaría una estructura de hormigón ligera que puedes revestir con LINER de PVC o incluso con gresite. Con este tipo de piscinas tienes la ventaja de que puedes hacer las formas que quieras, adaptando de ese modo el espacio disponible o aconsejado para encajar perfectamente la piscina. Por otro lado te permite emplear sistemas de piscinas que con otros modelos es imposible, como por ejemplo las piscinas de rebosadero continuo.

Si quieres algo medianamente “fijo” y con cierta adaptabilidad, puedes acudir a una concepción de piscina modular basada en estructura metálica/plástica revestida con liner de PVC. Tienen la desventaja de que los tramos mínimos de ancho o largo son de 1 metro aproximadamente, y el sistema empleado es único: Skimmers o tradicional.

¿Y tú, dónde instalarías tu piscina?