Qué hacer con los vecinos ruidosos durante el verano

El verano es una estación un tanto particular, no solo por las altas temperaturas, sino porque nos volvemos unos seres más sociables que tienden a ocupar las terrazas de los bares cuando empieza a caer el sol. Pero si por algo se caracteriza el verano para algunas personas es porque el carácter cambia a la gente, sobre todo si pasas unas vacaciones en casa.

Hoy vamos a tratar algunos problemas comunes que se pueden dar comúnmente durante el verano. Principalmente vamos a tratar el tema de los ruidos y las inmisiones, así como los problemas derivados de las obras. Todos tienen un elemento en común, y es que puede llegarse a vulnerar el Derecho al Descanso de los propietarios.

Empezando por el tema de los ruidos e inmisiones, diremos que en las comunidades de propietarios hay siempre una serie de “tipos de vecinos” que se repiten. Existe el típico vecino fiestero que organiza fiestas en una zona común sin permiso o en su casa; también está el que ocupa las zonas comunes y no hace caso a las normas de uso de los elementos comunes; o el vecino que se va de vacaciones a otro lugar, y decide realizar durante su ausencia obras. Y todos estos vecinos molestan a los demás.

Todas estas situaciones, están reguladas en el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, la norma legal aplicable a estas situaciones. Este artículo prohíbe al propietario y ocupante (incluye a los arrendatarios) la realización de actividades prohibidas en los estatutos, o que resulten dañosas para la finca, o contravengan las normas generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Vamos a desgranar este artículo destacando los pasos a seguir, pudiendo llegar a la vía judicial. La primera acción que vamos a tener que realizar es localizar de donde vienen los ruidos, y en el caso de que sea de un vecino debemos tener en cuenta los horarios en los que se puede hacer ruido y los decibelios permitidos.

Cada municipio fija las horas en las que está permitido hacer ruido mediante ordenanzas que cabe revisar. Tomando como referencia la ciudad de Madrid, existen tres tramos: uno de las 7 a.m. a 19 p.m., el segundo de 19 p.m. a 11 p.m., y el nocturno de las 11 p.m. a 7 a.m. Los decibelios permitidos tienen una tabla donde se diferencian los ruidos en las habitaciones, que durante el día son de 30 dBa, y de noche hasta 25 dBa, y en el resto de lugares de la casa que pueden llegar a ser de hasta 25 dBa.

Pasos a seguir

Lo importante antes de iniciar ningún procedimiento para cambiar una situación de ruidos es tener pruebas. Para ello podemos llamar a la policía, que además apercibirá en el caso de haber ruidos, y en el caso de que se superen los umbrales de ruido, expedirá un atestado. También podemos llamar a un Notario para que, de fe de los ruidos, lo que nos servirá para ir a un procedimiento.

Una vez que tenemos las pruebas, hay que hablar con el vecino que genera los ruidos, ya que hablando se resuelven muchas cosas. Una conversación en la que ambos vecinos llegan a un acuerdo que satisface a ambas partes, puede evitar un gasto de dinero y esfuerzo. También podemos pedir a la comunidad de vecinos que aperciba al vecino que genera los ruidos, esto se contempla en el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal cuando no hay acuerdo.

Si nada de esto funciona, entonces es cuando debemos recurrir a la vía judicial. La vía judicial se caracteriza por ser lenta y cara, y sobre todo porque se tiene que probar que se han producido unos daños psíquicos (vulneración al Derecho de Descanso) o materiales (desperfectos en una vivienda).

Si tenemos pruebas será más fácil conseguir nuestra pretensión, pero es fundamental ponerse en manos de abogados expertos en indemnizaciones, como por ejemplo Trámites Fáciles Santander, expertos en reclamación de indemnizaciones derivadas de responsabilidad civil y también otros campos del derecho.

Para finalizar, me gustaría animar a resolver los conflictos por la vía amistosa, ya que favorece a la convivencia y al buen ambiente en la comunidad.