Las ventanas, el reflejo de la comodidad en una vivienda

Nuestro hogar es nuestra vida. Tener la posibilidad de disponer de los mejores materiales para el hogar forma parte de todo aquello que es necesario para alcanzar la felicidad. Nuestra comodidad es un aspecto elemental para conseguir esa felicidad y, desde luego, todos estamos deseosos por conseguir ambas cosas. Esto, no obstante, a veces nos obliga a estar pendientes de un buen elenco de cuestiones.

La seguridad que proporciona una puerta robusta o el aislamiento que nos facilita una buena ventana de aluminio forman parte de aquello que conocemos como pequeños placeres de la vida. Adquirir elementos como estos solo puede hacerse de la mano de los mejores profesionales y no puede dejarse bajo la responsabilidad de cualquiera. Y, desde luego, quien escribe estas líneas ya tiene cierta experiencia en temas como estos.

Hace dos años me tuve que trasladar hasta la ciudad de Madrid por motivos laborales. Para ello tuve que alquilar un piso en el barrio de Usera, cerca de la sede social de mi empresa. Creía haber tenido mucha suerte cuando encontré un piso cuyo alquiler no era demasiado alto y se trataba de una estancia cómoda y espaciosa. Sin embargo, con el paso del tiempo empecé a darme cuenta de que quizá no había tenido tanta fortuna.

Y es que un par de semanas después de haberme mudado al piso empecé a comprobar que las ventanas no cumplían la función para la que en teoría debían servir. Tanto era así que ni aislaban del frío ni del ruido. Además, y al tratarse de elementos bastante antiguos, al abrirse ocupaban espacio en el interior de la vivienda y esto hacía bastante más incómoda mi presencia en el piso.

Me puse entonces en contacto con la dueña del piso para hacerle ver mis impresiones. Mi principal objetivo con aquella llamada no era otro que el de que cambiara dichas ventanas porque de lo contrario la verdad es que no renovaría mi contrato de alquiler. Ella pareció captar el mensaje, me dio la razón en cuanto le comenté el tipo de problemas que pensaba que me estaban afectando durante mis primeras semanas allí y accedió a cambiar todas las ventanas del piso.

Pero, ¿en quién confiar en un caso así? Está claro que hay que saber encontrar a los mejores profesionales para hacerse con los mejores servicios del mercado. Fue esto por lo que entre ella y yo comenzamos a buscar información al respecto y encontramos la página web de Aluminios Villafontana, una entidad en cuya página web se ofertaban todo tipo de ventanas que eran de gran utilidad para solventar esos problemas que estaban carcomiéndome por dentro.

La solución adecuada para conseguir mi comodidad

La verdad es que desde el primer momento sabíamos que no nos equivocábamos. En Aluminios Villafontana las ventanas resultaban más económicas, podía adquirir las ventanas correderas que tanto me gustaban –y que no quitaban espacio al interior de la vivienda en el momento de abrirse–, que eran mucho más fáciles de manejar y otorgaban una luminosidad a la vivienda de la que carecía con anterioridad.

En apenas unos días las ventanas estuvieron instaladas y perfectamente preparadas para formar parte de un hogar totalmente renovado y modernizado. Recuerdo que el cambio fue absolutamente espectacular y que la calidad de vida de la que disfrutaba en aquel piso se vio mejorada en una gran medida. La comodidad fue otro de los temas en los que más favorecido me vi con el cambio. Ya no me costaba tanto abrir las ventanas y al hacerlo éstas ya no copaban parte del espacio de mi estancia.

Como consecuencia de todo ello, en la actualidad sigo viviendo en este piso del barrio de Usera. La dueña se muestra contenta de seguir teniéndome como inquilino y no se arrepiente en absoluto de haber hecho todos los cambios que yo había propuesto al poco de llegar.