De la bañera al plato de ducha

A no ser que tengas de dos a tres baños y quieras tener uno como si fuera un precioso spa con bañera de burbujas, lo normal es que tras la crianza de los hijos (que son los que sí suelen necesitas una bañera en casa) la mayoría de las familias reformen todos los baños para cambiar las antiguas bañeras por bonitos y modernos platos de ducha. En ese proceso, algunos aprovechas para reformar todo el baño cambiando alicatado, muebles e incluso a veces, hasta tuberías, pero lo más importante sigue siendo el plato de ducha nuevo así que la pregunta de millón es ¿podemos hacer nosotros mismos esta reforma y ahorrarnos unos euros?

Son muchos los tutoriales que vamos a encontrar en Internet, desde vídeos de YouTube patrocinados por grandes superficies comerciales como Leroy Merlín hasta guías de texto donde explican los pasos detalladamente. Ahora bien, aunque todas estas guías tienen muy buenas intenciones, no todas consiguen explicar claramente cuáles son los pasos a seguir y en qué orden han de llevarse a cabo. Por ello, hoy vamos a contaros cuáles son los principales pasos que debéis dar para llevar a cabo esta reforma con el fin de que, siguiendo después uno de estos vídeos de YouTube, podáis cambiar la bañera por un bonito plato de ducha sin complicaciones.

Herramientas que vais a necesitar:

  • Maza
  • Cincel
  • Destornillador de punta plana
  • Cortante
  • Cubeta
  • Paleta
  • Llana dentada
  • Nivel
  • Sierra de mano para metal
  • Llave inglesa
  • Pistola para silicona
  • Herramienta multifunción
  • Broca para hormigón de Ø 6 mm

Materiales que debéis comprar:

  • Plato de ducha en kit
  • Mampara en kit
  • Tubo de PVC de Ø 40 mm
  • Codo de PVC
  • Adhesivo para PVC
  • Masilla adhesiva multiusos
  • Paneles decorativos de PVC
  • Yeso laminado hidrófugo
  • Mortero cola
  • Ladrillos
  • Cemento rápido
  • Cantoneras de 20 X 20 mm
  • Columna de hidromasaje
  • Cinta de carrocero
  • Cartón protector

La mayoría de estos materiales, incluso de las herramientas, podéis encontrarlos en ferreterías, grandes superficies tipo Leroy Merlin y Bricodepot, o tiendas online especializadas como Mamparas Económicas del Grupo Camacho.

Empecemos el trabajo

  1. Quita el alicatado que hay alrededor de la bañera, debes dejarla desnuca antes de disponerte a retirar la bañera. Una vez hecho esto, ya podrás sacar la bañera sin problema. Consejo: busca ayuda, algunas pesan demasiado para que una única persona la levante en peso y la mueva.
  2. Calcula la posición exacta donde irá el desagüe del nuevo plato de ducha. Para ello, coloca el plato de ducha en el lugar indicado y marca, con ayuda de un rotulador, la posición del desagüe y de las esquinas del plato de ducha.
  3. Instala la tubería y el nuevo desagüe. Aunque pueda parecer complicado no lo es tanto. Seguid los pasos de cualquier tutorial.
  4. Coloca de nuevo el plato de ducha intentando que las esquinas encajen a la perfección con las marcas que realizaste anteriormente. Asegúrate, con la ayuda de un nivel, de poner el plato de ducha completamente recto o, de lo contrario, se te irá el agua hacia algún lateral y no desaguará correctamente. Para fijas el plato de ducha usa cola especial, es cómoda y asequible.
  5. Alicata las paredes que han quedado sin azulejo al retirar la bañera. Busca algo sencillo, como el yeso laminado, y luego séllalo todo con mortero de cola.
  6. Para terminar el trabajo sólo nos queda colocar la mampara, encajando las piezas de cristal en los perfiles y comprobar que la instalación funciona correctamente.

Haciendo el trabajo vosotros mismos podéis ahorraros entre 600 y 1500 euros de media y, además, podréis hacerlo todo a vuestro gusto adecuando el tamaño del plato y su calidad a vuestras necesidades y a vuestro bolsillo.

Además, con este trabajo, al sustituir una bañera por una ducha, estaréis previniendo un gran porcentaje de accidentes ya que según El Mundo y un estudio realizado en Estados Unidos, mueren más americanos en la bañera que por terrorismo. Desde el 11-S han muerto más estadounidenses en su bañera que por atentados terroristas. Pero cuando entras en el cuarto de baño no miras con horror tu bañera y por eso este dato pasa desapercibido tanto para los medios de comunicación como para la población.