Cuando una propiedad en herencia no es una buena amiga

En ocasiones, recibir una herencia puede ser un “regalo” más bien envenenado. Y mucho. La aceptación de determinado bienes o derechos está sujeta a la aceptación consecuente de impuestos, deudas y demás obligaciones. Esta es la consecuencia de que sea vez más personas vean como un arma de doble filo el derecho de acceder a la herencia dejada por un familiar recientemente fallecido.

El diario El Mundo, en un artículo publicado en su página web en mayo de 2013, hacía un análisis de este tipo de situaciones. La conclusión era clara: heredar puede llegar a ser una auténtica maldición. Una buena prueba de ello es que las renuncias a herencias se habían duplicado desde la llegada de la crisis allá por el año 2007. Una situación que define cuán peligroso es aceptar una herencia sin tener en cuenta la letra pequeña.

La situación es doblemente complicada si se ponen de por medio bienes como inmuebles. Este tipo de propiedades trae consigo el pago de impuestos y demás tributos, lo que puede incluso hacer perder dinero al beneficiario de la herencia. Si a eso añadimos la cantidad de papeleo, trámites y, en definitiva, burocracia a la que uno se debe enfrentar en un contexto como el descrito, lo cierto es que sale mejor no aceptar ese derecho que un familiar en su día concedió.

Hay diferentes alternativas para solicitar ‘marrones’ como estos. Una de ellas consiste en aceptar la herencia y rápidamente venderla para obtener un dinero líquido que nos será mucho más necesario que una propiedad. De ahí que la importancia de una entidad como Proindivisos Levante sea tanta para cada vez más gente. Esta entidad ofrece diferentes alternativas para quitarnos de encina una herencia con la que consideramos que no vamos a salir ganando y de paso ganar un dinero que va a sernos mucho más útil para, por ejemplo, acondicionar mejor la vivienda en la que residimos de manera habitual.

Estas son las clases de actuaciones que realiza una entidad como Proindivisos Levante a la hora de comprar uno de los inmuebles de nuestra herencia:

  • Rapidez: para el cliente lo importante es solucionar un asunto como este cuanto antes, por eso los profesionales de la compañía trabajan con el objetivo de cerrar el asunto a la mayor brevedad posible.
  • Discreción: nadie tiene por qué saber que la vivienda va a cambiar de propietario. Es necesario trabajar “en silencio” para evitar que alguien se entrometa en un asunto como tal.
  • Agilidad: sobre todo a la hora de presentar una oferta por la compra. Desde la entidad saben de sobra que el asunto requiere cierta urgencia para sus clientes y una buena manera de acabar con el tema es ofreciendo una cantidad justa y coherente rápidamente.
  • Trasparencia: no hay trampa ni cartón. Todo el proceso se realiza ante notario para que el cliente sea consciente de la legalidad del mismo y no tenga de qué preocuparse.

Dinero fresco para darle otro aire a nuestro hogar

Pueden hacerse muchas cosas con el dinero que se obtenga por la venta de un inmueble. Cada uno es gestor de sus propios recursos y suya es la responsabilidad para decidir qué hacer con ellos.

Una alternativa que seguro resultará muy útil es la de cambiar la disposición de la vivienda habitual. Con el dinero recibido hay de sobra para cambiar los muebles y la decoración del hogar. De vez en cuando es necesario cambiar su aspecto y eso no solo le proporcionará un toque moderno sino que también hará que aquellos que viven en su interior ganen en comodidad.

Sea cual sea el caso en el que cada uno de sitúe, habrá hecho correcto. Desprenderse de una propiedad que en principio no resulta útil para los intereses de uno mismo no es solo habitual sino también recomendable para evitar sustos en materia de impuestos, como ya se ha comentado. Con Proindivisos Levante se verán satisfechas todas las demandas que se tengan. Conviene no desperdiciar una oportunidad como esta.