En casa también me siento guapa

Aprovechando que hoy es el día de la Mujer Trabajadora, y que en muchos lugares se reivindican cosas, como hicieron estas mujeres durante toda su vida, yo aprovecho para reivindicar el estar guapa en casa. Son muchas las mujeres que cuando están en su hogar aprovechan para estar sin peinar, lavar, maquillar incluso para usar sus peores galas, pues bien, yo os voy a dar razones por las cuales en casa también hay que estar arreglada.

Por ti misma

La primera, y la fundamental, por ti misma. Soy de las que pienso que lo primero es que cuando te mires al espejo te veas guapa. Y es que no pensarás que si una mujer no se ve guapa así misma, lo van a hacer otros por ti. Por lo tanto, yo siempre recomiendo que en el hogar una se arregle. En mi caso no es que use ropas de galas de Nocheviejas o vestidos como la Pedroche en las Campanadas, simplemente estoy cómoda pero elegante. Y eso lo puedo encontrar con los vestidos que compro de HHG. Una empresa mayorista por Internet que la verdad es que tiene calidad al mejor precio. Es muy recomendable.

Por tu pareja

Segunda razón por la que tienes que estar guapa en casa: Por tu pareja. Soy de las que pienso que la chispa de un matrimonio se va apagando poco a poco. Por eso es mejor que en el día a día se vaya encendiendo un poco. La mejor forma es que tu marido te vea guapa en casa, porque eso le animará a estar también guapo. A vestir elegante. Recuerdo que mi hermana siempre se quejaba que ya no había pasión en su matrimonio. Normal, cómo lo van a tener, si ella le reciba con bata, moño y zapatillas. Así hasta al hombre más pasional se le baja la libido al suelo.

Por buen gusto

Tercera razón. Porque ir elegante en casa es sinónimo de ser una persona con buen gusto. Soy de las que pienso que si una mesa está llena de papeles después de una jornada de oficina, es que esa persona no es organizada, ni puede hacer bien su trabajo. Pues bien, para esto me ocurre lo mismo. No creo que si tienes el mal gusto de estar en chándal en casa, puedas tener luego buen gusto para vestir cuando salgas a la calle.

Por si acaso…

Cuarta razón. Y ya nos ponemos un poco en obra, porque si eres soltera nunca sabes quién puede visitarte a tu casa. ¿Te imaginas que un día el vecino buenorro necesita sal y tú le recibes así? O que el cartero que te trae un paquete que has pedido por Internet, por cierto otro día hablaremos de cómo ahora todo se pide por la red, es el hombre de tu vida, y además de firmarle la correspondencia tienes que firmarle un hasta que la muerte nos separe.

Sea como fuera, os recomiendo que en vuestra casa no os dejéis llevar por el mal gusto, por la falta de estética, y es que una cosa es vestir cómoda y otra vestir mal. Hasta un pijama puede ser elegante si se sabe combinar, pero para ello hay que poner un poco de interés y de ganas.