Alegría y elegancia, dos factores que se pueden combinar

Decorar una casa puede resultar una tarea muy difícil si no se tiene clara una idea global de lo que se quiere. Está claro que todos queremos tener una casa que sea elegante al mismo tiempo que alegre. Sin embargo, conseguirlo no es fácil y por eso son muchas las personas que piden consejo para poner su hogar a la altura de lo que realmente quieren.

Uno de los dos factores que se comentan, el de la alegría, debe caracterizar una de las estancias más especiales de cualquier vivienda: la habitación de los niños. Decorarla de un modo alegre contribuirá a que ellos también lo estén y a que crezcan de un modo feliz, algo por lo cual todos los padres lo darían todo.

Suele pensarse que la habitación de los niños es la menos elegante de una vivienda, pero en realidad esto no tiene fundamento algo. No tiene por qué ser así. La elegancia y la alegría son dos conceptos que pueden mezclarse con asiduidad y que de hecho suelen ‘llevarse bien’. Lo único que hay que saber es cómo combinarlos de tal modo que esa mezcla surta el efecto con el que deseamos vestir nuestro hogar.

Pongamos como ejemplo una cama y su cabecero, los dos elementos por antonomasia de una habitación. Para niños, suelen incluir elementos infantiles: estrellitas o bolitas que a los niños les parece curioso y que, más que dañar la estética de la estancia, contribuye a hacerla llamativa sin perder una pizca de elegancia.

Pero una habitación se compone de algo más que de una cama y un cabecero. Un perchero con forma de pajarito, pizarras magnéticas que encuentran en las plantas una fuente de inspiración y muebles auxiliares como puede ser una mesa o escritorio elaborado con formas de hojas de árbol resultan claves para completar la habitación y dotarla de la clase necesaria que muchos se apresuran a quitarle a toda estancia infantil.

Apostar por la combinación de los dos factores es hacerlo sobre seguro. Prueba de ello es la demanda que tiene una tienda como Kalma y Violeta, que a través de su página web vende todo tipo de muebles destinados a la decoración de habitaciones para los más pequeños. Mucha gente confía en el estilo de su diseñadora, Mar Gómez, en cuyas creaciones suelen estar inspiradas en la naturaleza y los animales, dos de los aspectos que más llaman la atención de los más pequeños.

La habitación, por otra parte, es una pieza de la casa que resulta especial. Es, quizá, la que más intimidad suele proporcionar y los niños no suponen una excepción a esta regla. No en vano, son ellos los que más disfrutan al tener una estancia para sí mismos. Hacer, por tanto, de esa pieza algo que resulte atractivo para ellos les reportará una alegría considerable que les permitirá crecer con la sonrisa en los labios.

Sin quitarle ojo a la comodidad

Es evidente que elaborar elementos que son útiles de una manera original de nada sirve si no se elabora poniendo los dos ojos en la comodidad de los más pequeños. Kalma y Violeta es, a su vez, una entidad que se preocupa por esa comodidad y por contentar a niños y a padres. Los primeros disfrutarán de una habitación que les parecerá acogedora y divertida mientras que los segundos verán en esa pieza una prolongación de la elegancia con la que han querido decorar la casa.

Las combinaciones son múltiples y las posibilidades de conseguir una habitación de lo más agradable y bonita son muchas si se confía en Kalma y Violeta. ¿La manera de hacerlo? Muy sencilla. Accediendo a su web y obteniendo sus datos de contacto. El resto, consiste en elegir entre los mejores elementos de decoración posibles para la habitación de un niño.